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Oct

2021

Amaro cumplió 108 años: Al ritmo de varios pie de cueca

Hace pocos días, Amaro del Carmen Hernández, celebró ¡108 años!, rodeado de su hija, nieta y bisnieta, en compañía de las cuidadoras del Programa de Atención Domiciliaria del Adulto Mayor (PADAM) en Curicó, región del Maule. Hoy es la persona con mayor edad verificada en Hogar de Cristo. Todo un récord y un ejemplo de voluntad de vivir contra viento y marea.

Por Matías Concha P. 

Amaro del Carmen, con 108 años, es la persona de mayor edad verificada en Hogar de Cristo. ¿Dónde está el secreto de su longevidad? Nacido en octubre de 1913, ha visto pasar la historia de dos siglos frentes a sus ojos y la magia ha sido aprender a gozar cada momento de la vida, incluso en medio de las dificultades. En sus propias palabras, al final, “los problemas pasan y lo único que queda son los recuerdos de las personas que quisiste”.

Amaro del Carmen vive con su hija y cuidadora, Purísima Hernández, quien desde hace muchos años es la responsable de cubrir todas las necesidades médicas, sanitaras, personales de su padre. “Nosotras lo adoramos, es un ejemplo de vida. Pero no ha sido fácil”, dice ella. También los acompaña en la celebración la hija de Purísima y su hija, que es la bisnieta de Amaro. “Todas vivimos pendientes de él”, concluye.

Según la jefa del PADAM de Curicó del Hogar de Cristo, Bárbara Ramos, Amaro llegó en 2018 al programa con “muy poca funcionalidad y, además, su hija y cuidadora, Purísima, tenía mucho estrés y sobrecarga por no contar con más apoyo en el cuidado de su padre”.

Según la Organización Mundial de la Salud, el “cuidador” es la persona del entorno del enfermo que asume voluntariamente el papel de responsable y está dispuesto a tomar decisiones por y para el paciente, y a cubrir sus necesidades. Esa responsabilidad, muchas veces lleva al  cuidador a un estado de profundo desgaste a nivel físico y emocional llamado “síndrome de sobrecarga del cuidador”.

Las personas centenarias son estudiadas mundialmente, dados los cambios demográficas que experimentan muchos países del mundo, como Chile, donde la expectativa de vida se ha estirado más allá de lo imaginable, justamente hace 100 años. Como curiosidad, la japonesa Kane Tanaka de 118 años de edad es la persona de mayor edad verificada en el mundo. Según un estudio reciente, los seres humanos somos capaces de vivir más allá de los 130 años. La investigación publicada en la revista Royal Society Open Science, hizo un análisis de datos nuevos de personas supercentenarias (las que alcanzan los 110 años o más), y determinó que si bien el riesgo de muerte generalmente crece con la edad, hay un momento en que se estanca y se mantiene en un 50-50 de posibilidades de vivir o fallecer. “A partir de los 110, uno puede plantearse el vivir otro año como tirar una moneda al aire”, dijo Anthony Davison, profesor de estadística del Instituto Federal de Tecnología de Suiza en Lausana, que lideró el estudio. “Si sale cara, vivirás tu próximo cumpleaños. Si no, morirás en algún momento en el próximo año”.

Cara o sello, lo cierto que es hasta ahora, la persona que más años ha vivido en el mundo fue la francesa Jeanne Calment, que murió en 1997 con la edad confirmada de 122 años. Según el Censo 2017, en Chile hay casi 5 mil personas que tienen 100 años o más. Una cifra liderada por las mujeres, que representan un tercio de los centenarios.

En el Hogar de Cristo, Amaro del Carmen es el más longevo de nuestros acogidos, y, gracias al PADAM de Curicó, su calidad de vida ha mejorado notablemente, tal como lo vimos en su cumpleaños número 108.

Como destaca, Bárbara Ramos: “Hace un año comenzamos un fuerte trabajo con ambos, primero talleres de estimulación cognitiva y talleres deportivos para Amaro, quien no podía levantarse de su silla de ruedas. Luego le hicimos talleres de autocuidado a Purísima, la idea era hacer un reconocimiento formal a su rol como cuidadora y una estructuración de redes de apoyo para que ella pueda capacitarse, informarse sobre sus derechos y recibir apoyo”, finaliza Bárbara.

La intervención en ambos ha sido un éxito. Tanto así que en el día de su cumpleaños, Amaro logró levantarse de su silla de ruedas. Todos lo vieron disfrutar de unos pies de cueca. Mientras que su hija y cuidadora, Purísima Hernández, en agradecimiento al apoyo que le han entregado, decidió inscribirse como voluntaria del PADAM de Hogar de Cristo en Curicó, apoyando a otros adultos mayores que viven cerca de ella. Tremenda decisión, dado todo el cuidado de otro que ya acumula en su vida.